Más de mil feligreses participaron este viernes en el viacrucis viviente organizado por la parroquia Santa María de la Montaña, en la colonia del mismo nombre, donde familias completas acompañaron la representación de las 14 estaciones tradicionales.
El recorrido inició en el exterior del templo y avanzó por distintas calles del sector hasta llegar a la intersección de la calle Pavo Real y el periférico Camino Real, en las faldas del cerro, donde se representó la crucifixión de Jesús.
Desde temprana hora, niños, jóvenes y adultos se congregaron para formar parte de esta tradición religiosa, algunos como actores y otros como asistentes que siguieron cada estación entre oraciones, cantos y lecturas bíblicas.
Durante la representación se escenificó la condena de Jesús ante Poncio Pilato, la carga de la cruz, las caídas, el encuentro con su madre, la ayuda de Simón de Cirene y el momento en que Verónica limpia su rostro.
También se representaron los encuentros con las mujeres de Jerusalén, el despojo de las vestiduras y finalmente la crucifixión y muerte de Jesús en la parte alta del cerro.
A lo largo del trayecto, los participantes realizaron pausas para escuchar pasajes bíblicos y elevar oraciones, en un ambiente de reflexión y recogimiento.
“Venimos cada año con la familia, es una forma de recordar lo que representa este día para nosotros. Mis hijos también participan y entienden mejor la historia”, expresó una de las asistentes.
Otro feligrés destacó que este tipo de actividades permite fortalecer la unión de la comunidad.
“Es un momento en el que todos nos detenemos y reflexionamos. Verlo en las calles hace que uno lo viva de otra manera”, señaló.
La escenificación concluyó con decenas de personas en silencio mientras se realizaban las últimas oraciones, marcando el cierre de una de las tradiciones más representativas de la Semana Santa en el sector.